viernes, 31 de mayo de 2013

Muchos fracasos y éxitos empresariales dependen de la organización del negocio.

Muchos fracasos y éxitos empresariales dependen de la organización del negocio.


La estructura societaria es crucial

Las estadísticas de Conapyme indican que, en promedio, el 80% de las empresas fracasa antes de los cinco años y el 90% de ellas no llega siquiera a los 10 años. Entre otras, las dificultades que llevan al temido fracaso son la imposibilidad de escalar la empresa, de consensuar distintas visiones del desarrollo del negocio, de levantar capital y manejar un escaso flujo de caja… mal que mal, a pesar de tener una buena idea, hay que pagar sueldos y proveedores, y financiar el crecimiento.
Las diferencias entre los socios son muchas veces las que estancan las sociedades e impiden solucionar las tensiones que las referidas dificultades implican. Es la falta de una adecuada estructura societaria y de un pacto de socios lo que condena a muchas firmas a la paralización o a su muerte.
Falabella, por ejemplo, tiene hace diez años un pacto de accionistas, el cual fue revisado recientemente.

Endeavor Chile y menos fracasos

Endeavor es una organización mundial cuya misión es impulsar el emprendimiento de alto impacto como la fuerza motriz para el desarrollo económico en países emergentes, como el nuestro.
Dicha organización ha cooperado en Chile con la creación y desarrollo de decenas de empresas exitosas; entre ellas: Bazuca.com, Patagon, Latitud 90, Oxxean, Nutrabien y Trabajando.com.
Estos nuevos emprendimientos han logrado nacer y desarrollarse gracias a una buena idea, talento, perseverancia, un buen gobierno corporativo, acuerdos claros y una potente red de contactos.
Endeavor Chile detectó una de las grandes dificultadas para la subsistencia y éxito del emprendimiento. Era muy frecuente encontrar estructuras societarias deficientes, y muchas empresas carecían de pactos de socios o accionistas, o estos eran imperfectos, situación que —en un escenario de visiones encontradas sobre el rumbo— paralizaban la toma de decisiones, con consecuencias devastadoras para su viabilidad y desarrollo.
¿Qué hizo Endeavor Chile? Exigir, antes que una empresa pueda entrar a su red en forma definitiva, una estructura societaria sólida y consistente con el objeto de la compañía, y un buen pacto de accionistas o de socios que asegure el crecimiento y flexibilidad de esta para hacer frente a desafíos como los comentados.
Ahora los emprendedores Endeavor gastan una parte importante de su tiempo en anticipar los conflictos y los pasos que se desarrollarán en el futuro, definiendo sus estructuras societarias y sus acuerdos de socios… pero ese tiempo no es gastado, es invertido.

Figura 1
Gracias a un buen pacto de accionistas, un emprendedor Endeavor en el área de la salud animal y la biotecnología logró incorporar a un importante laboratorio chileno, quedando este como mayoritario.
El acuerdo sellado con esta gran empresa también permitió, dos años después, la recompra por los socios originales del porcentaje que primitivamente habían enajenado.
Las negociaciones fueron complejas, pero la suficiencia del pacto de accionistas en la regulación del valor de la compañía (cuestión crítica que debiera definirse al comenzar la sociedad y no una vez desatado el conflicto) y los mecanismos de salida para los socios permitieron una operación menos confrontacional.
La clave: La manera de resolver la mayoría de las situaciones de conflicto estaba previamente definida.

El primer paso

Lo primero es definir la estructura societaria. Existen dos tipos: las sociedades de capital y las de personas; este último tipo social es uno de los favoritos de pequeños y medianos empresarios que encuentran en la limitación de la responsabilidad de los socios una buena opción para no arriesgar todo su patrimonio personal. En estas predomina la consideración de la persona de los socios por sobre el capital aportado, razón por la cual los derechos sociales no pueden ser cedidos libremente a terceros.
Sin embargo, es en este punto donde comienzan las dificultades a la hora de ingresar socios con capital fresco o intentar remover a alguno que se opone al avance de la empresa, ya que se necesita unanimidad de los socios para ambas decisiones, así como en casi toda decisión relevante de la compañía.
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Entonces, la voluntad de cualquier socio puede impedir actos relevantes para el desarrollo de la sociedad y, al no existir libre cesión de la participación societaria, la sociedad puede estancarse e incluso terminar por las divergencias de los socios.
Por su parte, en las sociedades de capital predomina la consideración de este por sobre las personas que la integran. Las sociedades anónimas y las SpA o sociedades por acciones son las clásicas compañías basadas en la consideración del capital.
En ellas, el capital social se divide en acciones, las cuales reflejan la participación de los accionistas en el capital. Estas pueden cederse libremente y sin necesidad de mayores formalidades, lo que facilita el ingreso y salida de socios.
Entonces, si un emprendimiento o una compañía ya en marcha necesitan levantar capital, la forma más conveniente de asociación será, por regla general, la sociedad anónima o la SpA. Pero esta presenta ciertos inconvenientes como que la libre cesión de acciones no permite un control sobre los accionistas y, por ende, sobre las personas con las cuales el emprendedor comparte la propiedad.
Pero hay solución frente a las dificultades de ambos tipos societarios: Los pactos de accionistas para las S.A. y las SpA y pactos de socios para las de responsabilidad limitada (SRL). Para hacer frente a los inconvenientes de una SRL, un pacto de socios debiera anticipar la resolución de los conflictos derivados de falta de unanimidad en asuntos como política en materia de utilidades, reinversión, aportes futuros a la sociedad, incorporación de nuevos socios, obligaciones de no competir con la actividad de la empresa, entre otras.
Por su parte, la creación de un organismo que represente la voluntad de los socios y que decida sobre materias relevantes será de la máxima importancia. Entre estos asuntos encontramos: la exclusión o retiro de un socio, actos relevantes de administración, opciones de compra de participaciones, muerte o incapacidad de un socio.

Para las dificultades en las S.A. y las SpA debieran establecerse pactos de accionistas que contemplen cláusulas de oferta preferente a los restantes accionistas en caso de que uno de ellos desee vender su participación; de tag along, que confiere a los minoritarios el derecho de vender las acciones en el caso de que el mayoritario las enajene; de drag along, que obliga a los minoritarios a la enajenación de su participación cuando los compradores quieren adquirir el 100% de la empresa.
Otros son de no competencia con el giro social; política de distribución de utilidades y pago de dividendos; conformación del directorio y aumentos de capital futuros.
Los pactos de accionistas o de socios deben negociarse y, para que sean exitosos, las partes deben ser creativas ante las situaciones de crecimiento y expansión de la compañía, como frente a los momentos de dificultades.

Dos buenos ejemplos

Al parecer, la dificultad de consensuar una visión conjunta del negocio en el mediano y largo plazo fue la lápida de . De Twittela proyectada fusión entre SQM Comercial y Anagra —controlada por la firma de capitales japoneses Mitsui Agro Business—. Luego de meses de negociaciones, ejecutivos de ambas partes dieron por finalizadas las conversaciones en torno a una fusión que reuniría cerca del 34% del mercado de fertilizantes en Chile y que ya se encontraba aprobada por el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia.
¿La razón? No había sido posible acordar los contratos finales de fusión y no por problemas en la parte financiera, que ya estaba definida hace tiempo, sino sobre cómo iba a desarrollarse el negocio en el futuro. La dificultad fue en la negociación del pacto de accionistas respecto de la visión de negocio: nada menos que “para dónde va y cómo se manejará la compañía”.
Pero, ¿es este un fracaso? Tal vez no: esto demuestra que el pacto que resuelve las potenciales diferencias de los socios es clave para la marcha de la empresa. Si no es posible llegar a acuerdo previo, en buena hora: las partes han ahorrado tiempo, esfuerzos y probables fracasos en pleno desenvolvimiento de la empresa.
Otro ejemplo es Falabella, que cuenta con un pacto de accionistas desde hace más de 10 años, el cual recientemente ha vuelto a ser revisado. No obstante existir en ella diversos grupos que participan de su propiedad, seguramente con visiones y opiniones diversas respecto del futuro de la compañía, la existencia de este pacto permitió a este retail crecer como lo ha hecho en la última década, gracias a un marco claro de actuación a sus accionistas, anticipando y solucionando adecuadamente diferencias en la esperada expansión de la empresa.

viernes, 24 de mayo de 2013

Como medir la estrategia

Lo primero es definir la estrategia en términos muy concretos, y luego, invertir en tiempo, dinero y disciplina.


No solo el avance ni los resultados

Un gerente general me preguntó cómo podía saber si estaba realmente implementando la estrategia. Le contesté que la única forma de saberlo era midiéndola. Y luego agregó que en su caso (una cadena de restaurantes) no sabía cómo medir la estrategia que se había definido, la de ser el líder en Chile.
Yo le sugerí dos aspectos. El primero, que tratara de definir mejor su estrategia. Esta última debe especificar muy claramente qué quiero conseguir al final de X años, en qué ámbito y con qué diferenciación o ventaja competitiva. De otra forma se corre un gran riesgo de que, por falta de claridad, la estrategia no se implemente.

Si la estrategia es “que los clientes tengan una experiencia de compra” hay que encuestarlos, no solo analizar las ventas.

Y la segunda recomendación fue no usar palabras y conceptos como “líder” o “el más grande” o “el mejor”, ya que estos son términos relativos y muy difíciles de cuantificar. Es posible ocuparlos en definiciones de misión o visión, que suelen ser más generales, pero no en postulados estratégicos que sí deben ser más concretos y medibles.

Cómo hacerlo

Está bien, me dijo, pero aún sigo con la duda respecto de cómo medir una estrategia. En mi experiencia, agregué, he visto dos alternativas:
• Medir solo el avance de las iniciativas estratégicas. Es decir, esto supone que la empresa ha estructurado un conjunto de proyectos que apuntan a cerrar la brecha entre lo que tiene hoy y lo que quiere conseguir en el futuro como parte de la estrategia.
Esta alternativa tiene el problema de que no necesariamente por cumplir con el avance del proyecto se va estar logrando la estrategia.
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Veamos un ejemplo sencillo. Supongamos que mi objetivo es bajar 20 kilos en los próximos seis meses. Para ello he desarrollado una iniciativa estratégica, la de hacer una dieta. Asumamos ahora que haya decidido controlar la ejecución de este objetivo estratégico por medio del monitoreo de la dieta. Es decir, controlaré el que la dieta se cumpla y semana a semana verificaré que efectivamente coma lo que dice la dieta. Sin embargo, podría ocurrir que en realidad esté cumpliendo al pie de la letra con la dieta, pero que no baje de peso. Por ello, esta alternativa no es la mejor.

Medir los resultados que se quieren lograr con la estrategia y las iniciativas desarrolladas para cerrar la brecha. Esta alternativa es mejor. Volviendo al ejemplo, ello consistiría en subirme a la pesa para controlar cuántos kilos estoy bajando por semana, y a la vez controlar cuán bien estoy cumpliendo con el avance de la dieta y de otras iniciativas que pudiera estar trabajando, como podría ser un plan de ejercicios o pastillas para bajar de peso, u otra. En la Figura 1 se ilustra esta alternativa.
También le dije al gerente general de la cadena de restaurantes que estuviera consciente de que si quería medir la estrategia debía invertir en tiempo, dinero y disciplina.

Efectivamente, la estrategia no se mide sola. Requiere gente que se ocupe de medirla, estructurarla en reportes que sean atractivos, controlarla, hacer seguimiento de los compromisos, etc.

Normalmente las empresas no suelen medir la estrategia. Miden otras cosas, típicamente lo financiero y lo operacional, pero ello no necesariamente es lo estratégico. Para medir lo anterior la empresa ya tiene su sistema y las personas que lo hacen.
Pero no es el caso de lo estratégico. Es importante asegurarse entonces de destinar a una persona o más (dependiendo del tamaño de la empresa) para que se haga cargo.
Por otro lado, también será necesario invertir dinero en conseguir las mediciones estratégicas. La mayoría de las veces estas no están disponible en la empresa (porque no se han medido antes) y a veces son difíciles de obtener (las que miden el capital intangible, por ejemplo).
Lamentablemente, las organizaciones no están conscientes de que para hacer estrategia es necesario invertir en estas nuevas mediciones. Recuerdo una empresa que decidió que parte de su estrategia iba a ser “entregar al cliente una experiencia de compra”.

Figura 2
Hasta ahí íbamos muy bien. Además, les dije, que debían hacer encuestas para medir si el cliente creía o no que se le estaba entregando una experiencia. Es más, les dije que el ideal era tener encuestas semestrales o trimestrales para que no fueran tan distantes en el tiempo y pudieran tomar acciones oportunamente.
Aquí empezaron los problemas. Me decían, no podemos gastar tanto dinero en encuestas, o hagámoslas cada dos años, o incluso para qué vamos a medir eso, simplemente midamos el impacto en las ventas.

Indicadores de efecto y causa

La clave de un buen sistema de mediciones está en tener indicadores de efecto, pero también y, sobre todo, de causa. Son estos los que permiten reaccionar anticipadamente. Las ventas son una foto de lo que ya se logró (del pasado). Si las ventas no fueron como pensábamos ya nada se puede hacer.
En cambio, si sé que mi cliente no está contento, a través de una encuesta de satisfacción o de los reclamos, entonces ahí sí que puedo hacer algo antes de que esto impacte finalmente en las ventas.
Por otro lado, también debemos invertir en disciplina (ver recuadro).
He visto muchas empresas que si bien se convencen de definir bien su estrategia y establecer mediciones, al poco tiempo pierden el interés y “tiran la toalla al suelo”. ¿Cómo evitarlo?
Mantener un sentido de urgencia. Los especialistas en gestión del cambio aseguran que este es un factor determinante. En el caso de las mediciones, hay que tener indicadores que sean atractivos y con sentido, que realmente midan la estrategia (pocos pero muy contundentes). Y también es importante que cada indicador tenga un buen diccionario donde se explique qué significa, por qué es importante medirlo, cada cuánto tiempo se debe medir, cómo se calcula el índice, etc. Por otro lado, crear una sana competencia entre equipos, áreas o departamentos ayuda a crear ese interés permanente.
Generar reportes útiles y atractivos. Los informes que reportan el avance de cada indicador son vitales. Hay que aplicar márketing aquí y hacer gráficas que sean fáciles de interpretar a simple vista.


.Una tabla llena de números no se lee igual que un gráfico que muestre el estado actual, comparado con la meta y los resultados del año pasado, tendencias, proyecciones e interpretaciones.

No buscar personas culpables detrás de los números, sino que procesos mal estructurados. Cuando el sistema de mediciones se personaliza, los procesos de revisión de indicadores pasan a ser un suplicio y se pierde el foco. Lo central está en la discusión de qué se debe hacer para adelante, más que empezar a justificar por qué el número está como está o que no es tan rojo como lo que aparece. Debemos centrar la discusión en la mirada futura y en cómo evitar que el número vuelva a rojo.

Aplicar fórmula de la Figura 2. Finalmente, es importante, para no perder el interés, que se aplique la fórmula propuesta en la Figura 2. De otra forma, los indicadores no dirán nada.


Medir los resultados que se quiere lograr con la estrategia y las iniciativas desarrolladas para cerrar la brecha es una mejor alternativa.

Tiene que ser con disciplina

No hay cómo ejecutar una estrategia sin disciplina. Y lamentablemente, es también en este tema donde muchas empresas fallan, posiblemente explicado por la contaminación del día a día. Pero, si bien eso es cierto, lo que hace que las empresas de hoy sean ganadoras es su capacidad para manejar el corto y el largo plazo. La reciedumbre de las empresas de hoy es lo que las hace implementar la estrategia y ganar. Ahí está la clave y la ventaja competitiva.

jueves, 2 de mayo de 2013

Ventaja competitiva basada en el conocimiento

Participé en 2012 en la actualización de la estrategia de Conicyt, la que se realizó separando dos etapas. La primera fue divergente y creativa, orientada a identificar todas las alternativas y seleccionar las mas promisorias.

La identificación de las opciones se realizó en una reunión de dos días (12 y 13 de enero de 2012) con una vasta y heterogénea participación, la que permitió un exhaustivo levantamiento de ideas y un proceso motivador y educativo. Este encuentro tuvo 44 participantes incluidos los directores de los múltiples programas y departamentos de Conicyt, Fondecyt, Información Científica, Tics,Daf, entre otros

En el primer día, los antecedentes se expusieron en sesiones plenarias donde todos participaron en un debate intenso y entretenido. Por un minuto de participación hubo casi tres minutos de discusión. Los miembro del equipo que lidera Conicyt no son tímidos y en su gran mayoría llevan años desempeñando su labor, hablan y saben de lo que hablan.
El objetivo del primer día se cumplió: las presentaciones provocaron la discusión de prácticamente el listado completo de las cuestiones estratégicas de Conicyt.

 

CUESTIONES ESTRATÉGICAS

Se tomó renovada conciencia de que sin productividad Chile nunca podrá ser parte del club de países desarrollados. Y que uno de los principales responsables de que no de estén logrando las necesarias tasas de crecimiento en la productividad es nuestro mediocre desempeño en ciencia y tecnología.
Aunque en los últimos seis años el presupuesto público del sistema nacional de innovación ha crecido 20% promedio anual, todavía el gasto chileno en investigación y desarrollo (I+D) como porcentaje del PIB es bajo.
Chile tuvo en 2008 un gasto en I+D de 0,4% del PIB mientras que los países. de la OCDE un promedio de 2,3% y Japón un 3,4%, España dedicaba 1,38% en 2009.
Concordamos en que uno de los principales cuellos de botella es nuestro bajo número de investigadores de calidad, que no sobrepasa los 6.000, de ellos sólo 4200 son capaces de liderar una idea nueva y solo 12% son del área de tecnología e ingeniería.
La buena noticia fue que la productividad de nuestros pocos investigadores medida en publicaciones/(gasto en I+D) es buena mucho mejor que la de Colombia, México y Brasil.. Concordaron que Conicyt debía continuar asignando fondos en base a la excelencia de las propuestas y en concursos abiertos. Y que el gran desafío era ocupar los conocimientos, recursos y capacidades disponibles en el mundo, para levantar área en Chile que aporten conocimiento distintivo global.

334 IDEAS


El segundo día de la reunión cuatro grupos de trabajo generaron lluvias de ideas creativas de iniciativas de acción para avanzar en todas las dimensiones relevantes del modelo de desarrollo estratégico de Conicyt, se usó una metodología tipo Design Thinking. En cada grupo,sus miembros anotaban sus ideas en papeles adhesivos de colores tipo Post It, los pegaban y agrupaban visualmente en un pliego de cartulina.
Las reglas eran, posterga el juicio, una conversación a la vez, busca cantidad y privilegia ideas excéntricas. Al final del día los cuatro grupos habían generado y organizado bajo tres o cuatro objetivos. Estratégicos que abordan todas las dimensiones relevantes qu7e buscan un total de 334 ideas.
En la segunda etapa del proceso de planificación el equipo productivo de Conicyt tomo la información recolectada en la reunión del 12 y 13 de enero, y actualizó la estrategia de Conicyt definiendo una agenda de 19 grandes iniciativas con objetivos ambiciosos que abordan todas las dimensiones relevantes que buscan promover el progreso de la institución con una visión de sistema, con los distintos elementos potenciándose unos a otros

GRANDES DECISIONES


Algunos ejemplos de estas iniciativas son; evaluar el impacto de los programas, vinculados a la ciencia chilena con el mundo, fomentar la creación de capital humano en áreas prioritarias de investigación , atraer capital humano avanzado a Chile, disminuir brechas de de infraestructura científica, potenciar laboratorios naturales, aumentar sinergia internas entre programas y departamentos, e implementar un sistema transversal de gestión de evaluadores.

CUESTIONES ESTRATÉGICAS


Se tomó renovada conciencia de que sin productividad Chile nunca podrá ser parte del club de países desarrollados. Y que uno de los principales responsables de que no de estén logrando las necesarias tasas de crecimiento en la productividad es nuestro mediocre desempeño en ciencia y tecnología.
Aunque en los últimos seis años el presupuesto público del sistema nacional de innovación ha crecido 20% promedio anual, todavía el gasto chileno en investigación y desarrollo (I+D) como porcentaje del PIB es bajo.
Chile tuvo en 2008 un gasto en I+D de 0,4% del PIB mientras que los países. de la OCDE un promedio de 2,3% y Japón un 3,4%, España dedicaba 1,38% en 2009.
Concordamos en que uno de los principales cuellos de botella es nuestro bajo número de investigadores de calidad, que no sobrepasa los 6.000, de ellos sólo 4200 son capaces de liderar una idea nueva y solo 12% son del área de tecnología e ingeniería.
La buena noticia fue que la productividad de nuestros pocos investigadores medida en publicaciones/(gasto en I+D) es buena mucho mejor que la de Colombia, México y Brasil.. Concordaron que Conicyt debía continuar asignando fondos en base a la excelencia de las propuestas y en concursos abiertos. Y que el gran desafío era ocupar los conocimientos, recursos y capacidades disponibles en el mundo, para levantar área en Chile que aporten conocimiento distintivo global.

334 IDEAS


El segundo día de la reunión cuatro grupos de trabajo generaron lluvias de ideas creativas de iniciativas de acción para avanzar en todas las dimensiones relevantes del modelo de desarrollo estratégico de Conicyt, se usó una metodología tipo Design Thinking. En cada grupo,sus miembros anotaban sus ideas en papeles adhesivos de colores tipo Post It, los pegaban y agrupaban visualmente en un pliego de cartulina..
Las reglas eran, posterga el juicio, una conversación a la vez, busca cantidad y privilegia ideas excéntricas. Al final del día los cuatro grupos habían generado y organizado bajo tres o cuatro objetivos. Estratégicos que abordan todas las dimensiones relevantes qu7e buscan un total de 334 ideas.
En la segunda etapa del proceso de planificación el equipo productivo de Conicyt tomo la información recolectada en la reunión del 12 y 13 de enero, y actualizó la estrategia de Conicyt definiendo una agenda de 19 grandes iniciativas con objetivos ambiciosos que abordan todas las dimensiones relevantes que buscan promover el progreso de la institución con una visión de sistema, con los distintos elementos potenciándose unos a otros

GRANDES DECISIONES


Algunos ejemplos de estas iniciativas son; evaluar el impacto de los programas, vinculados a la ciencia chilena con el mundo, fomentar la creación de capital humano en áreas prioritarias de investigación , atraer capital humano avanzado a Chile, disminuir brechas de de infraestructura científica, potenciar laboratorios naturales, aumentar sinergia internas entre programas y departamentos, e implementar un sistema transversal de gestión de evaluadores.

jueves, 1 de diciembre de 2011

SUPRIMAMOS LA PAC, YA

Subsidios agrícolas
Por Daniel Rodríguez Herrera

Johan Norberg comentó una vez que sólo quedan tres economías centralmente planificadas: Corea del Norte, Cuba y la Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea. La PAC es el conjunto de subsidios agrícolas, cuotas de producción e importación y aranceles con que los políticos europeos pretenden gestionar eficazmente la agricultura del continente; y claro, fracasan miserablemente en el intento.
Se supone que el objetivo es lograr que los trabajadores del campo no pierdan sus empleos por la insuperable competencia de los productos que vienen del Tercer Mundo. Sin embargo, según Oxfam, entre los mayores beneficiarios de estas ayudas están la reina de Inglaterra, el príncipe de Mónaco y la duquesa de Alba, títulos que no sugieren en principio actividad laboral alguna relacionada con el campo. Mientras, decenas de miles de explotaciones familiares cierran en España. No es que esto último sea necesariamente malo, pues probablemente sus trabajadores resulten más productivos para la economía y reciban mayores ingresos en otras actividades. Pero demuestra que la burra que se nos vende con la PAC no da la leche prometida.

El socialismo de todos los partidos ha hecho recientemente su reaparición con este asunto. El Gobierno Zapatero logró que la Corte Europea de Justicia anulase la reforma de las ayudas al algodón negociada por Moraleda y Espinosa nada más aterrizar en sus cargos. Y el Partido Popular exigió que se aprovechase la circunstancia para negociar mejores condiciones para los agricultores españoles del ramo. Por supuesto, nadie defendió la necesidad de eliminar por completo los subsidios, cuotas y aranceles, que nos obligan a todos los consumidores españoles a pagar más caras las prendas de algodón que vestimos. Nadie pensó tampoco que ese ahorro permitiría a los españoles consumir más en otras cosas, beneficiando a las empresas que las producen, e invertir más en negocios más provechosos que el de cultivar algodón en Murcia y Andalucía.

Los subsidios, de todo tipo, son como una droga: adictos que podrían vivir perfectamente sin ella si no la hubieran consumido nunca, ahora no pueden concebir su existencia sin dosis cada vez mayores. De modo que, si los subsidios no logran que los productos sean suficientemente baratos, se restringe la importación de alternativas del extranjero. Eso arruina los agricultores de los países pobres, que ya no pueden vender sus productos en los mercados protegidos. Debido a ello, muchos emigran para poder trabajar en dichos mercados. Por eso los gobiernos ponen barreras de entrada a la inmigración y dan millones de euros de los contribuyentes: para aliviar la pobreza, que es "la causa" de la inmigración.

En definitiva, se trata de una carrera en la que las intervenciones políticas dan lugar a más intervenciones políticas, que intentan resolver los desaguisados creados por las anteriores.

Hay alternativas, no obstante. En 1984 Nueva Zelanda eliminó por completo los subsidios agrícolas, convirtiéndose en el único país desarrollado en carecer de ellos, si exceptuamos, por razones obvias, ciudades-estado como Singapur. Desde entonces, su producción agrícola ha crecido un 40%, así como la participación de ésta en el PIB (del 14 al 17%). La productividad ha crecido una media del 6% anual, frente al 1% de antes de que desaparecieran las ayudas.

Las razones de este éxito son sencillas: al verse en la intemperie del mercado libre, los agricultores tuvieron que adaptarse a él, reduciendo costes, diversificando el uso de la tierra y prestando atención a los cambios en la demanda. O sea, lo que hacen las empresas normales.

Y es que la desaparición de la PAC no implicaría la desaparición de la agricultura en la Unión Europea, sólo su modernización y adaptación a las necesidades del mercado. Y un ahorro considerable para nuestros bolsillos, naturalmente.

Los subsidios, las importaciones de alimentos y los aranceles son los temas de mayor interés para los países en desarrollo

En el ámbito del actual sistema mundial de comercio regido por la OMC, los países ricos gastan miles de millones de dólares al año en apoyo a su sector agrícola. En 2002, el apoyo directo a los agricultores de los países miembros de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) ascendió en conjunto a cerca de 235 mil millones de dólares EE UU, tres cuartas partes del total del apoyo estimado de la OCDE de 318 mil millones de dólares. Los subsidios de este grupo de países, según se ha informado a la OMC, constituyen más del 90 por ciento de las medidas de apoyo interno y subsidios a la exportación que distorsionan el comercio, informa la FAO.

La cifra resulta particularmente asombrosa considerando que en los países de altos ingresos, como los miembros de la OCDE, la agricultura sólo emplea a cerca de un 5 por ciento de la fuerza de trabajo y aporta apenas el 2 por ciento al producto interno bruto (PIB). Pero en los países de bajos ingresos, este sector proporciona empleo a un 70 por ciento de la fuerza de trabajo y participa en el PIB con un 36 por ciento.

Los subsidios a los productores agrícolas del mundo desarrollado repercuten negativamente en la agricultura de los países en desarrollo en distintas formas. Al permitir a los agricultores y las agroempresas poner en el mercado internacional sus productos a precios muy inferiores al valor de producción eliminan de la competencia a los productores del mundo en desarrollo. También alientan un exceso de oferta, que abate más todavía los precios agrícolas mundiales, y reduce los ingresos de los campesinos pobres o los excluye definitivamente de la actividad comercial.

"Los subsidios agrícolas en los países en desarrollo distorsionan el mercado mundial –señala el Director General de la FAO, Jacques Diouf-, y en muchos casos impiden a los agricultores de los países en desarrollo competir internacionalmente".

El Banco Mundial calcula que los subsidios a la agricultura de los países de la OCDE les cuestan más de 30 mil millones de dólares EE UU al año a los agricultores de los países pobres. Otros estudios duplican esa cifra. A la vez, el Banco ha calculado que la eliminación de todos los subsidios se traduciría en una ganancia adicional de 250 mil millones de dólares EE UU al año para el sector agrícola, de lo cual alrededor de 150 mil millones de dólares correspondería a los países de ingresos bajos y medios.

Las importaciones de alimentos, cuestión de seguridad
Los subsidios también están, por lo menos en parte, en la raíz de una tendencia al aumento de la importación de alimentos en los países pobres. Las investigaciones de la FAO revelan que en el decenio de 1990 las importaciones de alimentos básicos en los países en desarrollo aumentaron 5,6 por ciento al año (tasa que aumenta al 6,9 por ciento en los países de bajos ingresos con déficit de alimentos), y prevén que esta tendencia se mantenga en los próximos años. En conjunto, las importaciones de alimentos del mundo en desarrollo han crecido un 60 por ciento desde 1980.

Se trata de una situación con significativas consecuencias para la seguridad alimentaria.

"La capacidad de los países en desarrollo de obtener divisas limita la contribución de las importaciones de alimentos a la seguridad alimentaria –explica Hartwig de Haen, Subdirector General de la FAO y responsable del Departamento Económico y Social de la Organización-. Reducir el déficit de alimentos con importaciones comerciales no siempre es una posibilidad realista para casi todos los países".

Alexander Sarris, titular de la Dirección de Productos Básicos y Comercio, añade que la participación cada vez mayor de las importaciones baratas de alimentos también puede desincentivar la inversión en agricultura en los países importadores y fomentar que los gobiernos desatiendan el sector. "Un gran crecimiento de las importaciones puede socavar una producción interna que de otra manera sería viable –señala Sarris-, donde hay pocas otras oportunidades para utilizar los recursos productivos".

Los aranceles siguen sobre el tapete
Si bien en general se ha reducido el promedio de los aranceles después de la ronda Uruguay de negociaciones de la OMC, los países ricos siguen imponiendo elevados derechos a algunos productos para proteger a sus productores. Estas "crestas arancelarias" –que a veces ascienden hasta el 350 por ciento- a menudo se concentran en productos que los países en desarrollo tienen interés en exportar. Entre estos productos figuran algunos básicos importantes como el azúcar, los cereales y el pescado; el tabaco y algunas bebidas alcohólicas; fruta y hortalizas; y productos de la industria alimentaria con elevado contenido de azúcar.

sábado, 20 de agosto de 2011

Philip Whyte: "La eurozona podría tardar una década en volver a estabilizarse"


La institución es una de las principales defensoras de la unión monetaria. Aún así, sus perspectivas para la región son sombrías, y advierte que podría no sobrevivir.


El Centro para la Reforma Europea (CER, por su sigla en inglés), es uno de los centros de estudios más influyentes del Reino Unido y un decidido promotor de la eurozona. Por eso resulta aún tan sorprendente escuchar las sombrías proyecciones con que están siguiendo los problemas de la región. “No creo que bajo la actual situación de las instituciones europeas puedan resolver la crisis de confianza en la eurozona”, declaró el investigador senior del CER, Philip Whyte, desde sus oficinas en Londres.

Aunque la crisis tiene solución desde el punto de vista económico, dice, no parece haber capacidad política para aplicarla. Y si no se avanza pronto, la unión monetaria como la conocemos hoy desaparecerá. Y Whyte no está hablando sólo de socios menores, como Grecia. “No imagino a Italia dentro de una zona euro reducida, y quizás tampoco a Francia”.

Pero incluso si la peor amenaza es evitada, y el bloque se mantiene unido, el futuro se ve sombrío. La recuperación de la región tardará al menos cinco años. “Y podría pasar una década antes de que vuelva a estar en un paso sostenible”.

El CER está elaborando propuestas para evitar un colapso que entregarán a las autoridades en las próximas semanas. Una de ellas es la creación de un bono europeo común, que unifique el financiamiento del bloque.

Entre los miembros del centro hay reconocidas figuras, como el columnista de Financial Times, Martin Wolf, y también personajes cercanos a nuestro país, como el ex ministro de Hacienda, Andrés Velasco.

- ¿Por qué es tan importante un bono europeo común?
- En la primera década de la eurozona hubo una convergencia gradual de los rendimientos de los bonos. Grecia, Italia, y otros vieron sus tasas de interés casi igualarse con las de Alemania. Pero desde la crisis financiera global hemos visto una polarización de los rendimientos. Grecia fue el primer país que se distanció, luego Irlanda y Portugal y ahora la gran pregunta es si Italia y España seguirán el mismo camino. Evitar el contagio es crítico porque de lo contrario la zona euro podría no sobrevivir. Pero mientras los 17 estados miembros sigan teniendo sus propios mercados de bonos nacionales, parece difícil. La duda es si Alemania estará dispuesta a poner su propia calificación de crédito al servicio del resto. Alemania actualmente garantiza los bonos del fondo de estabilidad europea para países como Grecia, pero casi nadie cree que Grecia podrá pagar y terminará declarando el default. Si Grecia quiebra en dos o tres años, los contribuyentes alemanes terminarán pagando de todas formas, y no es sólo Grecia. También están Portugal y eventualmente España e Italia. Entonces, el punto es bajo qué esquema Alemania pierde más.

El problema es que no hay interés en Alemania por adoptar un bono común europeo. Y nada se puede aprobar sin su visto bueno.

- ¿Entonces es inviable?
- Si la crisis se profundiza en los próximos meses, y es muy probable que así sea, el tema del euro bono seguirá en la agenda, ya sea que gane impulso político en Alemania o no.

- ¿Al final tendrán que aceptar?
- No sé si tendrán que aceptarla, pero si no lo hacen me siento muy escéptico de la capacidad de varios de los miembros para mantenerse dentro de la eurozona.

- ¿Cuál sería el peor escenario?
- No creo que Italia se mantendría como un miembro y potencialmente quizás tampoco Francia. Los mercados de bonos están penalizando a todos los países donde perciben que las finanzas públicas no están siendo bien manejadas y todavía no deciden si Francia está en el lado de Alemania o de España y Italia.

- ¿Cuáles son las posibilidades de que la eurozona sobreviva?
- No creo que la actual situación de las instituciones sea suficiente para resolver la confianza en la eurozona. Los políticos europeos tendrán que demostrar mucho valor y determinación dando mayores pasos institucionales para restablecer la confianza. El mayor problema es que la solución económica más evidente no tiene respaldo democrático de algunos de los países más importantes, como Alemania. Esta crisis no es tanto económica. Las cifras agregadas de deuda y déficit en la eurozona no son mucho peores que en EEUU. Pero esta es una crisis política e institucional.

- ¿Cuánto tardará en recuperar un camino estable?
- Pueden ser entre cinco años y una década antes de que veamos a la eurozona en un ritmo de crecimiento sostenible. Muchas cosas tienen que ocurrir antes. Primero, los países más endeudados deben implementar reformas y aumentar la competitividad. Tendrán que demostrar que pueden crecer suficientemente rápido como para pagar su deuda y eso es algo que ahora está en duda. Y deberá haber un rebalanzamiento del crecimiento en la eurozona con Alemania tomando una mayor parte. Alemania se jacta de su enorme superávit comercial y al mismo tiempo critica a los países del sur por sus grandes déficit de cuenta corriente y su elevada deuda. Pero ambas cosas son las dos caras de una misma moneda. Alemania no tendría grandes superávit si Grecia y España no estuvieran tan endeudados.

- ¿Para la eurozona el dilema es seguir avanzando en su integración o morir?
- Exactamente, pero los avances hacia una mayor integración afrontan fuertes barreras democráticas, particularmente en Alemania. Cuando Alemania se unió a la zona euro, se les garantizó a los electores que todos respetarían las reglas y no necesitarían un sistema de transferencias desde los países ricos a los pobres. Pero esas reglas no evitaron la crisis. Ahora los alemanes están financiando a los países pobres y están reaccionando contra eso. Así que la canciller Angela Merkel está en una posición extremadamente difícil porque por una parte, cuando mira hacia Europa, se da cuenta de que se necesitan grandes pasos institucionales para restaurar la confianza, y cuando mira hacia dentro de Alemania, está confrontada con una población que no comprende las raíces de la crisis y están muy enojados.

- Inglaterra no parece comprometida con una solución
- Para Inglaterra es una situación increíblemente difícil porque nunca quiso ser parte de la moneda común. La mayoría de los electores y los dos mayores partidos eran muy escépticos de la eurozona. Si el gobierno se involucrara ahora sería muy difícil justificarlo ante los electores.

- ¿Y estaría dispuesta a una mayor integración política?
- Por el contrario. Mi percepción es que eso aumentaría las posibilidades de que Inglaterra abandone la Unión Europea definitivamente.