domingo, 14 de agosto de 2011

El Banco Mundial alerta de la entrada en una "nueva y peligrosa fase" en la zona euro

La economía mundial ha entrado en una "nueva y peligrosa fase", en la que los países de la zona del euro deberán reaccionar rápidamente, ha dicho este sábado el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, en una entrevista para el semanario australiano 'Weekend Australian'.
A pesar de la caída de la calificación de la deuda de Estados Unidos, que causó el pánico de los mercados, Zoellick cree que la crisis de la deuda de los países europeos es por el momento la más preocupante.
Con Grecia y Portugal acosadas por la deuda y otros países amenazados, no es sólo la economía de la zona euro la que está amenazada, sino también la propia existencia de la moneda, expresó Zoellick.

¿Cuánto tiempo?

Los inversores, ha subrayado, comienzan a preguntarse durante cuánto tiempo Alemania y Francia van a poder continuar ayudando a los países amenazados sin ponerse ellos mismos en peligro.
"Estamos en el comienzo de una nueva tormenta, diferente a la crisis de 2008. En las últimas dos semanas, hemos pasado de una difícil recuperación a una fase nueva y más peligrosa", ha explicado. "La lección de 2008 es que mientras más esperamos, más severas han de ser las medidas".

Cambios de poder

Más allá de las consecuencias financieras inmediatas, Zoellick estima que esta crisis provocaría cambios en el equilibrio de poderes en el mundo. Para él, esta crisis significa pasar el poder económico de Occidente a China
Para el presidente de la institución financiera, una devaluación del yuan ayudaría a moderar la inflación, aunque a la vez se volverían más baratos los productos chinos en el extranjero. Por otra parte, según Zoellick China quiere mejorar la protección social de su población, pero sin acercarse al modelo europeo, ha matizado. "Me dicen... que es demasiado caro".

sábado, 13 de agosto de 2011

La economía global y sus dirigentes: estancados y paralizados

Las recientes y dramáticas caídas en las bolsas de todo el mundo responden a la interacción de dos factores: los fundamentos económicos y las respuestas políticas -o mejor dicho, la falta de respuestas políticas-.
Examinemos primero cúales son los fundamentales. Las tasas de crecimiento económico en Estados Unidos y Europa resultan bastante bajas -están incluso muy por debajo de las expectativas recientes-. El lento crecimiento ha golpeado duramente a todas las valoraciones de los títulos bursátiles y ambas economías corren ahora el riesgo de una importante contracción.
Una desaceleración en cualquiera de las dos economías avanzadas producirá una ralentización en la otra -y también en los emergentes de mayor tamaño que, hasta ahora, habían logrado mantener un crecimiento muy rápido frente a las aletargadas economías más desarrolladas-. La capacidad de recuperación de los países emergentes no será posible si asistimos a unas recaídas de Estados Unidos y Europa: los emergentes no serán capaces de contrarrestar por sí mismos las abruptas disminuciones de la demanda de los países avanzados, no importa cuán saludable sean las cuentas públicas de estas naciones en desarrollo.
La caída de la demanda interna estadounidense refleja aumentos en el ahorro, daños en la situación financiera de los hogares, desempleo y dificultades fiscales. Como resultado, el gran sector de los productos no exportables y la porción correspondiente a la demanda interna del sector de los bienes exportables no son capaces de impulsar el crecimiento y el empleo. Eso deja a las exportaciones -los bienes y servicios que se venden a las regiones en crecimiento de la economía mundial (en su mayoría emergentes)- a cargo del problema. Y el refuerzo que precisa el sector exportador de Estados Unidos requiere superar varias barreras estructurales y competitivas harto significativas.
El mundo asiste a una desaceleración correlacionada del crecimiento en los países avanzados (con unas pocas excepciones) y en todas las partes sistémicamente importantes de la economía global -incluso, posiblemente, las emergentes-. Y la actual caída del valor de las acciones para reflejar de manera más realista los fundamentos económicos debilitará aún más la demanda agregada y el crecimiento. De ahí el riesgo en aumento de una recaída importante -y los mayores problemas fiscales-. Esos factores combinados deberían producir una corrección en los precios de los activos que los alinee con las expectativas revisadas a medio plazo para la economía global.
Pero la situación trae aparejada además el presentimiento de algo más que una corrección importante. Incluso a medida que se ajusten las expectativas, habrá una creciente pérdida de confianza entre los inversores sobre si resultan adecuadas las respuestas políticas en Europa y Estados Unidos (y, en menor medida, en las emergentes). Ahora queda claro que los impedimentos al crecimiento, tanto estructurales como financieros, han sido continuamente subestimados. Lo que no está tan claro es si los dirigentes tienen la capacidad para identificar los asuntos más críticos y la voluntad política para ocuparse de ellos.
En Europa, los diferenciales de riesgo están aumentando para la deuda soberana italiana y española. Los rendimientos han llegado a rondar el 6 por ciento (una zona que habitualmente se considera como de peligro) en ambos países. Junto con unas perspectivas de crecimiento bajas y en disminución, el peso de la deuda se está tornando lo suficientemente oneroso como para que despierte algunas dudas sobre su capacidad para estabilizar la situación y recuperar el crecimiento por sí mismos.
Italia y España exponen con toda claridad la vulnerabilidad europea. Como a Grecia, Irlanda y Portugal, su participación en el euro les niega la posibilidad de utilizar la devaluación y la inflación como instrumentos de política económica. Pero la caída en el valor de su deuda soberana -y el tamaño de esa deuda en relación a la de los países europeos más pequeños en dificultades- implica una erosión mucho mayor de la base de capital de los bancos, lo que a su vez aumenta el riesgo adicional de los problemas de liquidez y de mayores daños económicos.
El foco de la política interna en Europa ha sido el de reducir los déficits, con poca atención a las reformas o las inversiones que buscan impulsar el crecimiento a medio plazo. En la Unión Europea aún no hay una respuesta política complementaria diseñada para que se detenga el círculo vicioso del aumento de los tipos de la deuda y las trabas al crecimiento al que en estos momentos se enfrentan tanto Italia como España.
Son necesarias políticas nacionales y europeas creíbles para estabilizar la situación. Sin embargo, ninguna de esas políticas se percibe como algo próximo. La reciente volatilidad de los mercados ha sido, en parte, una respuesta al aparente aumento del riesgo de unos resultados peores a los previstos debido a la parálisis o a la pura negación política.
Del lado de Estados Unidos, la integridad de la deuda soberana se cuestionó durante demasiado tiempo. A lo largo de esos meses de indecisión política, los bonos del tesoro estadounideses se han convertido en un activo más arriesgado. Una vez que desapareció el riesgo inmediato de la suspensión de pagos, el dinero huyó de los activos con más riesgo a los bonos del Tesoro a la espera de que se pasen todas las malas noticias económicas: principalmente un crecimiento débil y decreciente, un estancamiento del empleo y la caída de precios de los activos.
En los debates sobre la política interna estadounidense son pocos los indicios de una estrategia de crecimiento factible y orientada hacia el empleo. Para ser justos, algunos creen que recortar el presupuesto es una estrategia de crecimiento suficiente, pero ésa no es ni la visión de la mayoría ni, desde luego, la reflejada por los mercados.
Se han ignorado en gran medida las trabas estructurales y competitivas al crecimiento. Existe muy poco reconocimiento del hecho de que la demanda interna agregada no podrá recuperarse hasta sus niveles previos a la crisis excepto a través del crecimiento. De hecho, la tasa de ahorro de los hogares sigue aumentando.
Los detalles pueden escapar a los votantes y algunos inversores, pero la política no se está centrando en restaurar el crecimiento y el empleo en el medio y largo plazo. Ciertamente, existe una profunda incertidumbre sobre si estos imperativos ocuparán el centro de la agenda y sobre cuándo lo harán.
En las economías emergentes, por el contrario, la inflación es un desafío, pero el mayor riesgo para el crecimiento proviene de los problemas de los países avanzados. Además, allí también son necesarias reformas y cambios estructurales importantes para sostener el crecimiento. Cambios que podrían posponerse o sufrir retrasos en una economía mundial en desaceleración.
La realineación del valor de los activos con unas perspectivas más realistas del crecimiento probablemente no sea un mal resultado, aunque impulsará la caída de la demanda en el corto plazo. Pero la incertidumbre, la falta de confianza y la parálisis o los puntos muertos en la política pueden causar fácilmente excesos en la destrucción de valor, infligiendo daños extensos a todas las partes de la economía global.
Esta imagen relativamente sombría puede cambiar, aunque probablemente no en el corto plazo. Es posible que retorne la estabilidad, pero no lo hará hasta que la política interna en los países avanzados, junto con una coordinación de las políticas internacionales, introduzca cambios creíbles para restaurar un patrón de crecimiento inclusivo, implementando la estabilización fiscal en forma tal que apoye al crecimiento y el empleo.
En resumen, nos enfrentamos a dos problemas que interactúan: una economía global que está perdiendo la batalla para restablecer el crecimiento y la ausencia de respuestas creíbles en el ámbito político. Demasiados países parecen centrarse más en los juegos políticos que en el desempeño económico. Los mercados simplemente están reflejando estas fallas y riesgos.
(Michael Spence es Premio Nobel de Economía y profesor de Economía de la Stern School of Business, Universidad de Nueva York)

viernes, 12 de agosto de 2011

Se derrumba la confianza de consumidores en EU

La confianza del consumidor estadounidense se desplomó en los primeros días de agosto a un mínimo desde mayo de 1980, al combinarse el temor a un estancamiento de la economía con una frustración sobre las políticas del Gobierno, mostró el viernes un informe.
El índice de confianza del consumidor elaborado por Thomson Reuters y la Universidad de Michigan bajó a 54.9 en la lectura preliminar de agosto desde una cifra final de 63.7 en julio.
La caída superó ampliamente la baja a 63.0 que habían proyectado los analistas consultados por Reuters.
El alto desempleo, el estancamiento de los salarios y el debate sobre el límite de la deuda de Estados Unidos golpearon la confianza de los consumidores, que fueron sondeados antes de que el viernes pasado Standard & Poor's rebajara la calificación crediticia del país.
"Nunca antes en la historia del sondeo tantos consumidores habían mencionado espontáneamente aspectos negativos sobre el rol del Gobierno", dijo en un comunicado el director del sondeo, Richard Curtin.
La variable que mide las expectativas de los consumidores bajó a 45.7, también un mínimo desde mayo de 1980, desde el 56.0 de julio.
El Gobierno de Barack Obama recibió calificaciones pobres del 61% de los consultados, el peor desempeño entre todos los ex presidentes.
"Esto es más que un simple reconocimiento de que las tradicionales herramientas monetarias y fiscales ya se han usado, es una toma de conciencia de que el Gobierno es incapaz o no tiene voluntad de actuar", dijo Curtin.
Dos tercios de los consumidores dijeron que la economía había empeorado recientemente y solamente uno de cada cinco espera mejoras en el año entrante.
Un 75% anticipa malos tiempos para la economía, solo por debajo del récord de un 82% de 1980.
El índice que mide la evaluación de la situación actual por parte de los consumidores se ubicó en 69.3 en agosto frente al 75.8 de julio y al 74.3 que esperaban los analistas.
La expectativa de inflación a un año se mantuvo en un 3.4%, al igual que las proyecciones para los próximos cinco a 10 años, que permanecieron en un 2.9 por ciento.

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Nueva York. Los mercados financieros detestan la incertidumbre, por eso han entrado en modo de crisis. Los gobiernos de la eurozona han dado algunos pasos significativos en la dirección adecuada para resolver la crisis del euro pero, obviamente, no avanzaron lo suficiente como para tranquilizar los mercados. Nueva York. Los mercados financieros detestan la incertidumbre, por eso han entrado en modo de crisis. Los gobiernos de la eurozona han dado algunos pasos significativos en la dirección adecuada para resolver la crisis del euro pero, obviamente, no avanzaron lo suficiente como para tranquilizar los mercados.

En su reunión del 21 de julio, las autoridades europeas aprobaron un conjunto de medidas parciales. Decidieron que su nueva agencia fiscal, el Fondo Europeo para la Estabilidad Financiera (EFSF, por su sigla en inglés) debe ocuparse de los problemas de solvencia, pero no aumentaron su tamaño. Esto no fue suficiente para establecer una autoridad fiscal creíble para la zona del euro y el nuevo mecanismo no entrará en funcionamiento al menos hasta septiembre.
Mientras tanto, la disposición sobre liquidez del Banco Central Europeo (BCE) es la única forma de evitar un colapso en el precio de los bonos emitidos por varios países europeos.
De igual forma, los líderes de la eurozona ampliaron las atribuciones del EFSF para incluir la solvencia de los bancos, pero no llegaron a transferir la supervisión de los bancos de las agencias nacionales a un organismo europeo y ofrecieron un paquete de ayuda ampliada a Grecia sin generar credibilidad sobre el éxito del rescate: organizaron la participación de los tenedores de bonos en el paquete de rescate griego, pero el acuerdo benefició más a los bancos que a Grecia.
Tal vez lo más preocupante es que Europa finalmente reconoció el principio -aceptado desde hace mucho tiempo por el FMI- de que los países en los programas de rescate no deben ser penalizados a través de las tasas de interés, pero ese mismo principio no se hizo extensivo a los países que aún no participan en los programas de rescate. Como resultado, España e Italia han tenido que pagar mucho más por su endeudamiento que lo que reciben de Grecia.
Esto les da derecho a optar por salirse del rescate griego, planteando la perspectiva de que el paquete puede venirse abajo. Los mercados financieros, reconociendo esta posibilidad, aumentaron la prima de riesgo sobre los bonos españoles e italianos hasta niveles insostenibles. La intervención del BCE ayudó, pero no solucionó el problema. 
La situación se está tornando intolerable. Las autoridades tratan de ganar tiempo, pero el tiempo se acaba. La crisis se acerca rápidamente a un punto culminante.
Alemania y los demás miembros de la zona del euro con calificaciones “AAA” deberán decidir si están dispuestos a arriesgar su propio crédito para permitir que España e Italia refinancien sus bonos a tasas de interés razonables.
De lo contrario, España e Italia serán empujadas inexorablemente hasta caer en programas de rescate.
En resumen, Alemania y los demás países con calificaciones de bonos “AAA” deben acordar algún tipo de régimen de eurobonos. De otra forma, el euro se vendrá abajo.
Debe reconocerse que una cesación de pagos o una salida desordenada de la eurozona, incluso de un país pequeño como Grecia, desencadenaría una crisis bancaria comparable a la que causó la Gran Depresión. Ya no se trata de si vale la pena mantener una moneda común. El euro existe y su colapso causaría pérdidas incalculables al sistema bancario. Por lo tanto, la elección a la que se enfrenta Alemania es más aparente que real y es una decisión cuyo costo aumentará a medida que la posponga.
La crisis del euro tuvo su origen en la decisión de la canciller alemana, Angela Merkel, tomada luego de la quiebra de Lehman Brothers en septiembre del 2008, estableciendo que la garantía contra futuras cesaciones de pagos sería responsabilidad individual de cada país y no de la Unión Europea. Y fue la pérdida de tiempo alemana que agravó la crisis griega y causó el contagio que la convirtió en una crisis existencial para Europa.
Sólo Alemania puede revertir la dinámica de la desintegración europea. No será fácil: Merkel, después de todo, percibió correctamente el humor de los alemanes cuando tomó su fatídica decisión y la atmósfera política interna desde entonces se ha tornado aún menos favorable a extender el crédito al resto de Europa.
Merkel puede superar la resistencia política solo en una atmósfera de crisis y sólo en forma gradual. El paso siguiente será ampliar el EFSF pero, para cuando eso se logre, la calificación “AAA” francesa podría ya estar en peligro. De hecho, para cuando Alemania acepte un régimen de eurobonos, su propia calificación “AAA” podría verse comprometida.
La única forma en que Europa puede escapar de esta trampa es anticipando las reacciones de los mercados financieros en vez de ceder ex post a sus presiones. Esto exigirá un intenso debate e introspección, especialmente en Alemania que, siendo la mayor y mejor calificada economía de la Unión Europea, se ha visto colocada en la posición de decidir el futuro de Europa.
Es un rol que Alemania ha evitado intensamente y que continúa sin deseos de aceptar. Pero la decisión para Alemania verdaderamente no es tal. Una ruptura del euro precipitaría una crisis bancaria que superaría la capacidad de control de las autoridades financieras mundiales. Cuanto más demore Alemania en reconocer esto, mayor será el precio que deberá pagar.
*George Soros es presidente de Soros Fund Management y del Open Society Institute.

domingo, 13 de marzo de 2011

CICLO “Emprendiendo en RED”



Jornada “Transferencia del Conocimiento de la Universidad a la Empresa”


Mi Red Empresarial

Es una Empresa, creada para dar servicios y cubrir necesidades tanto a personas físicas, como a Empresas, asociaciones, fundaciones...etc. Dando soluciones de manera efectiva las demandas y necesidades del sector que las solicite. Mi Red Empresarial, responde a estos desafíos identificados durante años de experiencia profesional, a través de la profesionalización e introducción de estrategias innovadoras y tecnológicas, e incentivando la mejora continua de todos los sectores.

Eso nos lleva a querer contribuir al desarrollo formativo, cultural, social, económico, científico y tecnológico mediante la organización y gestión de actuaciones y actividades encaminadas a fomentar, potenciar y difundir la cienca, la investigación, la tecnología y la innovación. El potencial del sistema universidad – empresa en Europa no es aprovechado adecuadamente. Este fenómeno se ha venido en llamar “paradoja europea”, según la cual los países de la Unión Europea son líderes en la investigación a nivel académico pero carecen de capacidades de transferencia de tecnología al sector productivo, por lo que la excelencia científica no se traduce en competitividad tecnológica a nivel empresarial.

Con éste motivo el ciclo “Emprendiendo en RED” realiza ésta jornada a la que ésta memoria hace referencia.
PONENTES:

  • Francisco Roca Rodríguez. Vicerrector TIC'S UJA.
  • Jesús Muñoz. Gerente del Parque Tecnológico GEOLIT.
  • Nicolas Castro. Grupo de Investigación EATCO. Que nos presentará la IfreeTablet.
Lugar de Celebración:

Aula de Cultura de la Diputación Provincial de Jaén

Fecha: 16-3-2010
Horario: 19 h.


Carmen Rueda Florido

miércoles, 2 de marzo de 2011

Vídeo de Emprendimiento

Excelente vídeo para emprendedores, lo público gracias a la autorización de Mi Red Empresarial, una excelente pagina web que presta servicios a Empresas
Este vídeo es parte de un ambicioso y exitoso proyecto "Emprendiendo en Red" dirigido por Carmen Rueda. Ver mas información en su pagina web
Emprendiendo en RED. Es un ciclo de eventos dirigidos a emprendedores y empresas. Nuestro objetivo es incentivar la cultura emprendedora, ayudando de un modo constructivo a todo aquel interesado que se pueda beneficiar



martes, 1 de marzo de 2011

La mayor empresa del mundo utiliza España como paraíso fiscal

ExxonMobil Spain ganó 10.000 millones en dos años sin pagar un euro en impuestos 


El único empleado de ExxonMobil Spain seguramente estaría a favor de la idea de la canciller Angela Merkel de ligar los sueldos a los beneficios. En dos años, esta empresa, filial del gigante del petróleo ExxonMobil logró 9.907 millones de beneficio neto. En realidad, en este caso sobra lo de neto, pues la empresa no pagó ni un solo euro de impuestos por esas ganancias. La mayor empresa del mundo usa su filial española solo para ahorrar impuestos. Exxon, al igual que otras muchas multinacionales, ha encontrado en España su particular paraíso fiscal.

La sociedad se acoge a un régimen tributario especial plenamente legal

La empresa por la que pasan miles de millones tiene un solo empleado

Lo primero que hay que dejar claro es que Exxon usa una fórmula completamente legal para ahorrar impuestos: las entidades de tenencia de valores extranjeros (ETVE). El uso de esta figura se puede calificar de ingeniería financiera, de planificación fiscal, pero no de fraude, salvo que se demuestre lo contrario (que a veces se demuestra).

ExxonMobil es la mayor empresa del mundo por valor en Bolsa y la primera por facturación, con unos ingresos de 383.221 millones de dólares (unos 280.000 millones de euros) en 2010. En España y Portugal operaba bajo su marca Esso una red de unas 130 gasolineras, que vendió a la portuguesa Galp en 2008. Pero además Exxon tiene en España otra sociedad discreta, alejada de los focos, que mueve cifras multimillonarias.

Las cuentas consolidadas de ExxonMobil Spain de 2009, recién depositadas en el Registro Mercantil, muestran que cerró ese año con un resultado de 5.333 millones, frente a los 4.573 millones de 2008. Ni en un ejercicio ni en otro pagó impuesto de sociedades. Al revés, en 2009 generó una base imponible negativa de 1,5 millones, con el consiguiente crédito fiscal.

Exxon es una de las multinacionales que se vieron atraídas por la creación en España, a mediados de los años noventa, de un régimen de sociedad holding con una tributación privilegiada. La justificación de este tipo de sociedades es impedir la doble tributación internacional. Es decir, que los beneficios que genera la empresa en una filial en un país no paguen impuestos dos veces, primero en el de la filial y luego en el de la matriz. Pero las empresas y los asesores fiscales son capaces de utilizar los resquicios que el sistema ofrece tanto en paraísos fiscales como en jurisdicciones respetables para lograr lo contrario: que apenas pague impuestos ni en el país de origen ni en el de destino del dinero.

El régimen español es muy favorable y al tiempo está bien visto gracias a algunas cautelas (como que las filiales de la ETVE no estén en paraísos fiscales, salvo que sean de la UE). En la práctica, esas cautelas no impiden las maniobras de ingeniería fiscal. Prácticas como el subholding (la ETVE es accionista de otro holding que a su vez posee filiales en paraísos fiscales) o la subcapitalización (la española paga fuertes intereses por sus inversiones que se apunta como gastos deducibles que restan impuestos a otras firmas del grupo) ha provocado que, según la propia Agencia Tributaria, la figura se haya convertido en un foco de alto riesgo de fraude.

El de ExxonMobil Spain es solo un ejemplo de cómo hacer pasar fugazmente el dinero por España sirve a una multinacional para ahorrar millones en impuestos. La ETVE española es accionista del holding ExxonMobil Luxembourg et Cie. Esta sociedad tiene a su vez un centenar de filiales en países de todo el mundo, incluidos holdings en Luxemburgo u Holanda, sociedades en paraísos fiscales como las Bahamas o Martinica, o filiales operativas en Australia, Alemania, Francia o Italia, por citar algunos.

Durante 2009, ExxonMobil Luxembourg pagó a ExxonMobil Spain un dividendo de 3.650,9 millones. En virtud de la denominada directiva matriz-filial, "dichas rentas no fueron sometidas a retención en el extranjero", indica la empresa, y en España quedaron "fiscalmente exentas por aplicación del régimen de entidades de tenencia de valores extranjeros". A su vez, ExxonMobil Spain pagó a su matriz en Estados Unidos dividendos por 2.265 millones que, en aplicación del régimen de las ETVE quedaron exentos de tributación y retención. Además, la ETVE efectuó una devolución de prima de emisión a su matriz en EE UU por 1.384 millones, también exenta. El dinero llegó de Luxemburgo a Estados Unidos sin tributar gracias a su paso por España.

Como todas las petroleras, ExxonMobil está sometida a una fuerte tributación en los países donde extrae crudo. Sus cuentas de 2010 muestran que la tasa fiscal fue de más del 40% de sus beneficios (hay países que cargan hasta con un 90% la producción de petróleo). Pero si se baja al detalle, en otras actividades la cosa cambia. En refino y comercialización, ExxonMobil paga impuestos por el 31,8% de sus beneficios en EE UU mientras que logra rebajar la factura al 16,6% en el exterior. Y en el negocio químico logra que los impuestos para su beneficio en el exterior sean del 12,2%, frente al 23,3% en EE UU.

No es un caso extremo. Google usa estructuras fiscales en Holanda, Irlanda y paraísos fiscales para tributar solo por un 2,4% de sus beneficios de fuera de Estados Unidos, según Bloomberg, que afirmaba que Facebook prepara una estructura similar. La Administración de Obama cree necesario atajar el uso de deducciones y paraísos fiscales y el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, acaba de iniciar consultas con las compañías para reformar el impuesto sobre sociedades. Uno de los primeros en visitarle fue un vicepresidente de ExxonMobil.

No es un caso extremo. Google usa estructuras fiscales en Holanda, Irlanda y paraísos fiscales para tributar solo por un 2,4% de sus beneficios de fuera de Estados Unidos, según Bloomberg, que afirmaba que Facebook prepara una estructura similar. La Administración de Obama cree necesario atajar el uso de deducciones y paraísos fiscales y el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, acaba de iniciar consultas con las compañías para reformar el impuesto sobre sociedades. Uno de los primeros en visitarle fue un vicepresidente de ExxonMobil
En España, multinacionales como Vodafone, Hewlett Packard, American Express, General Mills o Eli Lilly han utilizado las ETVE para canalizar sus participaciones en empresas extranjeras. Algunas de estas sociedades tienen un solo empleado. El de ExxonMobile Spain cobró en 2009 44.000 euros. No parece mucho para una empresa que ganó 5.333 millones.